🎖️ La UNIVERSIDAD más PRESTIGIOSA de DISEÑO INDUSTRIAL | Politécnico de Milán
Estoy en el departamento de diseño del Politécnico de Milán y en este artículo te voy a llevar conmigo a hacer un tour por el campus, por la escuela de diseño, los talleres, la biblioteca, los jardines y algunos rinconcitos especiales que a mí personalmente me encantan. La idea es que puedas ver cómo es por dentro una de las universidades más prestigiosas del mundo en diseño, casi como si estuvieras aquí paseando conmigo.
1. Por qué el Politécnico de Milán es tan prestigioso
El QS World University Ranking coloca al Politécnico de Milán en el quinto lugar del mundo en el área de arte y diseño. Esto no es solo un número bonito: tiene que ver con el conocimiento que se genera aquí, las habilidades que se desarrollan en los estudiantes y el valor de la investigación que se produce desde el Departamento de Diseño.
Todo eso es la base de su reputación académica y de su reconocimiento internacional. Al final, cuando se habla de rankings, no solo se habla de nombres de universidades, se habla de lo que se hace dentro: de proyectos, de prototipos, de papers, de colaboraciones con empresas y de cómo todo eso impacta en el mundo del diseño.
Muchos de los diseñadores más relevantes, no solo a nivel de Italia sino también a nivel mundial, han estudiado aquí. Esa especie de “tradición” también se nota en cómo se vive el diseño en el campus, en el nivel de las maquetas, en la competitividad sana que hay entre estudiantes y en la forma en la que se cuida la calidad de lo que se expone y se muestra.
2. Ubicación del campus y mapa general
Ahora sí, ya dentro del campus. Estoy en el campus Durando, que forma parte de la zona norte de Milán. Si miras un mapa de la ciudad, verás que aquí está el campus Bovisa, que se divide principalmente en dos áreas: Guisa y Durando. En esta parte es donde se concentran la escuela de diseño y el departamento de diseño.
Justo al entrar al campus me encuentro con un mapa enorme que viene perfecto para ubicarse. Ahí se ven bien los límites del campus y cómo se distribuyen los edificios. Para que te sitúes mentalmente: el centro de Milán estaría donde está la catedral principal, el Duomo, y hacia el norte, un poco más arriba, es donde estamos ahora, en esta zona universitaria que, aunque está algo apartada del centro histórico, es como un pequeño mundo propio dedicado a la ingeniería, la arquitectura y el diseño.
3. El corazón del diseño: departamentos, laboratorios y escuela
3.1. El edificio del Departamento de Diseño
Este es el primer edificio importante que te encuentras relacionado con diseño: el edificio del Departamento de Diseño. Hace relativamente poco trasladaron el departamento aquí, así que es un edificio bastante nuevo para esta función. Dentro están las oficinas de los profesores, los equipos de investigación y también algunos espacios donde se desarrollan proyectos específicos de diseño y de investigación aplicada.
Yo he estado trabajando aquí, así que es un poco “mi base” dentro del Politécnico. Es el lugar donde se toman muchas decisiones académicas, donde se coordinan los cursos, donde se mueven los proyectos de investigación y donde, de alguna forma, se define hacia dónde va el diseño dentro de la universidad.
3.2. El laboratorio MAID: máquinas y nuevas tecnologías
Justo enfrente del Departamento de Diseño está otro edificio muy importante: un gran laboratorio que se llama MAID. Es un edificio enorme, lleno de máquinas y de nuevas tecnologías. Es más un laboratorio de corte ingenieril, pero obviamente es súper interesante para diseño porque aquí se prototipa mucho, se investiga con materiales, se utilizan máquinas que no siempre encuentras en otros sitios y se exploran procesos de fabricación avanzados.
Es de estos lugares donde entras y ves máquinas por todas partes: impresoras 3D, cortadoras, herramientas de fabricación digital… y entiendes que parte de la fuerza del Politécnico viene de esa mezcla entre diseño e ingeniería, que al final es clave en diseño industrial y de producto.
3.3. La Escuela de Diseño y los espacios de estudiantes
Si seguimos caminando un poco más hacia adelante, ya sí que nos encontramos con el edificio de la Escuela de Diseño, que es donde se estudian las carreras de diseño de producto, diseño de interiores, diseño de moda y otras especialidades relacionadas con el diseño. Es un edificio grande, de color amarillo, muy reconocible dentro del campus.
Detrás dejamos el edificio del Departamento de Diseño, donde están las oficinas de profesores y los equipos de investigación, y justo enfrente aparece este edificio amarillo lleno de aulas, talleres y espacios para estudiantes. Alrededor hay unos jardines donde los estudiantes se sientan a relajarse, a socializar después de las clases, a comer algo o a simplemente tomar el aire entre proyecto y proyecto.
En esa misma zona también hay una pequeña cafetería de color rojo, que por eso creo que le llaman algo como “Red” o similar en italiano. Es el típico sitio donde vas a por un café rápido, una brioche, o donde te refugias un poco cuando necesitas cambiar de ambiente después de estar horas trabajando en maquetas o en el ordenador.
4. Zonas clave del campus: cafetería, biblioteca y jardines
Si tuviera que resumir la estructura principal de este campus de diseño, diría que funciona más o menos así: por un lado está el edificio del Departamento de Diseño, por otro el edificio de laboratorios y clases más de ingeniería, luego tenemos la cafetería, el edificio amarillo que es la Escuela de Diseño y, justo al lado, los edificios de la biblioteca, que son de color rojo. Entre todo esto se abren jardines y zonas verdes donde la gente se sienta, estudia, come y se relaciona.
En estos jardines es donde se genera mucha vida de campus. Son espacios abiertos donde se respira bastante tranquilidad, sobre todo cuando no es época fuerte de exámenes. En momentos más activos, también se organizan algunas actividades o eventos, incluso con música, en una zona circular que hay delante de la biblioteca y la escuela de diseño.
Además, cerca de estos jardines hay algunos edificios de oficinas donde también se mueven personas de investigación. Yo misma he trabajado alguna vez en esos espacios cuando necesitaba otro ambiente o cuando se organizaban reuniones y sesiones de trabajo más tranquilas.
5. Tienda de merchandising del Politécnico
Muy cerca de estas oficinas hay una pequeña tienda de merchandising que también forma parte de la experiencia de campus. Y, por supuesto, te la tenía que enseñar. Es el típico sitio donde puedes encontrar de todo con el logo del Politécnico de Milán: desde libretas hasta ropa y accesorios varios.
Por ejemplo, tienen libretas Moleskine con el logo del Politécnico. Yo estuve bastante rato pensando si cogerme una sudadera porque me hacía ilusión, pero no terminaba de ver la ocasión para ponérmela y al final acabé llevándome otra cosa que me pareció más práctica y bonita a la vez: una vela. La gracia es que, cuando se termine la vela, puedo reutilizar el vaso, así que me pareció un buen recuerdo y también algo funcional.
Si te interesan cosas más pequeñas, también tienen calcetines, que siempre hacen gracia como detalle, y lo más mítico, lo que coge prácticamente todo el mundo, es una botella reutilizable con el logo del Politécnico. Eso sí, aquí ya hay que venir con presupuesto, porque muchas de estas cosas se van a los 20, 25 o incluso 30 euros. También hay tazas, que son otro clásico de este tipo de tiendas universitarias.
6. Otros espacios del campus: Point Factory y zonas de encuentro
Justo al lado de la tienda de merchandising hay un edificio que se llama Point Factory. Estuve el otro día allí y me dio la sensación de que es un espacio bastante flexible donde a veces organizan charlas, talleres y actividades relacionadas con experimentación de materiales y procesos creativos. Es uno de esos edificios que no son tan “protagonistas” como la escuela de diseño, pero que aportan mucho a la vida cultural y académica del campus.
Si vuelvo a situar todo: este es el edificio de diseño, este es el edificio de la biblioteca, entre medias tenemos el jardín donde la gente se suele sentar a la hora de comer y a veces, en toda esta zona circular, también se montan algunas actividades o eventos con música. Ahora el campus está bastante muerto porque justo es principios de julio y está todo el mundo en exámenes, así que no hay tanta vida en exteriores, pero en épocas más tranquilas se nota mucho más movimiento.
7. Dentro de la Escuela de Diseño: estructura y primeras impresiones
Nada más entrar en el edificio principal de la Escuela de Diseño, lo primero que te encuentras en pleno centro son dos ascensores de colores. Es una característica muy particular del edificio y sirve casi como un punto de referencia interno: sabes que, si ves esos ascensores, estás en el corazón del edificio y, a partir de ahí, se distribuyen las clases y los talleres alrededor.
El edificio se divide en cuatro plantas. Vamos a verlas todas. En la planta baja están sobre todo los talleres y espacios de trabajo más manuales, en la planta calle hay una zona de exposiciones y, en las plantas superiores, encontramos principalmente aulas cerradas y pasillos con cubículos para estudiar. Es un edificio que mezcla bastante bien zonas abiertas y zonas más cerradas, algo que es importante en una escuela de diseño donde se trabaja tanto individualmente como en equipo.
En medio de todo esto hay también elementos curiosos que nunca terminé de entender del todo: por ejemplo, hay una especie de estructura que, cuando yo estaba aquí, parecía material de construcción. Nunca lo quitaron, así que al final llegué a pensar que funcionaba casi como un sofá raro para relajarse o como un elemento escultórico. Es de estas cosas que se quedan ahí y terminan siendo parte del paisaje del edificio.
8. Planta baja: talleres, maquetas y zona de comida
Nada más llegar al edificio de diseño, lo primero que hice fue bajar a la planta baja, que es donde están los talleres. Aquí es donde la gente tiene tanto espacios cerrados de taller como espacios abiertos para trabajar en sus maquetas y prototipos. Es una zona muy viva, sobre todo a final de curso, cuando todo el mundo está entregando proyectos y se respira ese ambiente de “último sprint”.
En esta planta baja hay una zona para calentarse la comida, con un montón de microondas. Es algo muy práctico porque muchos estudiantes se traen la comida de casa y, en lugar de tener que salir del edificio, simplemente bajan aquí, calientan su tupper y vuelven a su mesa a seguir trabajando. Parece un detalle pequeño, pero cuando pasas muchas horas en la escuela, se agradece un montón tener este tipo de servicios tan a mano.
Si miras alrededor, también se ve un montón de material de costura y otros materiales de trabajo. Se nota que en esta planta se mezclan disciplinas: hay estudiantes de moda, de producto, de interiores… y cada uno va ocupando el espacio con los materiales propios de sus proyectos. Es un ambiente muy de “taller vivo”, con cosas por todas partes, maquetas a medio hacer y prototipos que se van montando y desmontando constantemente.
9. Planta calle: exposiciones y proyectos de estudiantes
Si subimos una planta, llegamos a la planta calle, donde hay una zona abierta de exposiciones con trabajos de alumnos. Esta vez, cuando pasé, la exposición era de fotografía, pero el otro día que estuve era de diseñadores de interiores y de producto, así que va cambiando en función del momento del año y de los proyectos que quieran mostrar. Te dejaré las imágenes en el vídeo, pero aquí te describo un poco lo que se ve.
Nada más entrar, hay maquetas expuestas con proyectos de estudiantes de diseño. Algunas parecen más de arquitectura, otras más de interiores, otras de producto… Ves una variedad grande. Por ejemplo, había una maqueta que parecía claramente de interiores, con un nivel de detalle muy alto: se veían tornillos, elementos constructivos, materiales que se usan en arquitectura interior, etcétera. También había una propuesta que podría ser perfectamente el rediseño de la terraza de la cafetería, con todo el mobiliario y el ambiente pensados al detalle.
Luego había otros proyectos que eran más claramente de diseño industrial, con productos más definidos, objetos, sillas, elementos funcionales… Me parece genial que muestren los proyectos así, de forma abierta, porque en mi universidad anterior esto costaba mucho más. A los profesores les costaba mostrar proyectos, no se les daba tanta importancia, y al final se perdía parte de ese orgullo por el trabajo hecho. Aquí, en cambio, es muy bonito ver las maquetas expuestas, con una calidad enorme, muy trabajadas. Me recordaron mucho a las maquetas que hacía yo en Suecia, por el nivel de detalle y de cuidado que tienen.
La competencia entre estudiantes italianos es bastante alta. Tienen un estilo de estudio muy competitivo y eso se refleja en la calidad de lo que exponen. Si te interesa saber qué oportunidades de estudios y laborales hay en el Politécnico de Milán, te lo explico en profundidad en otro vídeo que te dejo enlazado arriba a la derecha, porque es un tema que da para mucho más que un simple paseo por el campus.
10. Los cuatro talleres: producto, arquitectura, moda e imagen y sonido
En esta planta también encontramos algunos otros talleres más de producto. Abajo, en la planta baja, están los de moda, y en total hay cuatro talleres situados en las cuatro esquinas de la primera planta. Dos de ellos están más centrados en realizar prototipos para estudiantes de diseño de producto y arquitectura, otro está dedicado a moda (junto con el que hay abajo) y el último se enfoca en imagen y sonido.
Esta división hace que cada área tenga sus espacios y herramientas específicas, pero al mismo tiempo están lo suficientemente cerca como para que se genere cierta mezcla. Es fácil que un estudiante de producto pase por delante del taller de moda, o que alguien de interiores vea lo que se está haciendo en imagen y sonido. Esa transversalidad es muy enriquecedora para cualquier persona que estudia diseño, porque te abre la cabeza a otras formas de trabajar y de expresar proyectos.
10.1. Punto de reuso de materiales
En esta zona también me encontré con algo que me pareció muy interesante: un punto de reuso. Básicamente, hay materiales que se pueden reutilizar y que, por lo que entiendo, se recogen y se ponen a disposición de los estudiantes para que los aprovechen en sus maquetas y prototipos. De esta forma se reduce el desperdicio y se optimizan los recursos, que en diseño sabemos que pueden ser caros, sobre todo cuando trabajas con muchos modelos físicos.
Ves estanterías y vitrinas llenas de materiales, piezas que quizá formaron parte de una maqueta anterior y que ahora pueden tener una segunda vida en otro proyecto. Es una forma muy práctica de fomentar la sostenibilidad dentro de la escuela, pero también de ayudar a los estudiantes a acceder a materiales sin tener que comprarlos siempre desde cero.
11. Laboratorio de prototipos y vitrinas de proyectos
Entramos ahora sí en el taller y laboratorio de prototipos. Nada más entrar, se ven un montón de vitrinas llenas de prototipos súper chulos. Hay modelos en poliestireno, piezas más acabadas, objetos con distintos acabados… Es casi como un mini museo de proyectos de estudiantes, pero al mismo tiempo es un espacio vivo de trabajo donde se siguen generando cosas nuevas constantemente.
Algunas de las piezas que más llaman la atención son, por ejemplo, sillas con formas y materiales muy distintos. Ves desde propuestas más conceptuales hasta cosas más funcionales, pero todas con un nivel de resolución bastante alto. Tener estos prototipos expuestos en vitrinas no solo sirve para enseñar a la gente que pasa por allí lo que se hace, sino también para inspirar a los propios estudiantes que vienen detrás y que ven lo que otros han sido capaces de hacer antes que ellos.
12. Plantas superiores: aulas, pasillos y cubículos de estudio
En los dos pisos superiores del edificio de diseño lo que encontramos son sobre todo clases cerradas, donde se imparten las asignaturas teóricas y algunas sesiones de proyecto, y pasillos llenos de pequeños cubículos para que la gente estudie de forma más individual o en grupos pequeños. Son estos espacios con mesas y sillas donde se puede trabajar más en silencio que en los talleres de la planta baja.
Te enseño una clase típica del Politécnico de Milán: son muy tradicionales. Filas de mesas, pizarra, proyector… nada especialmente extravagante en cuanto a mobiliario, pero sí llenas de estudiantes concentrados. El día que pasé por allí estaban dando física. Es curioso ver ese contraste entre las zonas de taller, que son más caóticas y llenas de materiales, y estas aulas tan clásicas.
Al salir de esa clase, me encontré con un mural que me encantó y que me recordó mucho a otro mural que tengo muy presente. Además, a la izquierda había otro mural de tipografía, con letras y composiciones gráficas. Este tipo de elementos visuales repartidos por el edificio hacen que sientas que estás en una escuela de diseño, donde las paredes también hablan y donde la gráfica y el arte están muy presentes en el día a día.
13. Biblioteca, zonas verdes y el “huertecito” de investigación
Fuera del edificio de diseño, pero muy cerca, seguimos teniendo la biblioteca. Toda esta zona con edificios rojos forma parte de ese complejo. En el momento en que grabé esto, la biblioteca estaba llena porque todo el mundo estaba estudiando para exámenes. Desde fuera se nota ese ambiente: silencio dentro, mucha gente concentrada y, a la vez, movimiento constante de gente entrando y saliendo con apuntes, portátiles y libros.
Justo al lado hay otra zona con arbolitos donde la gente viene a comer. Es un espacio muy agradable, porque tienes la biblioteca detrás, zonas de sombra, bancos y césped. Es uno de esos lugares donde te puedes desconectar un poco del ruido de los talleres y del interior de los edificios y respirar aire más fresco, sobre todo cuando no hace un calor extremo como el que me tocó a mí, que estaba a más de 30 grados en pleno julio.
Detrás de estos edificios de la biblioteca me habían dicho que había como un huertecito relacionado con uno de los proyectos de investigación del departamento en el que yo estoy. Así que, ya que estaba por aquí, decidí ir a investigarlo y enseñártelo también. Y de “huertecito” nada: en realidad es bastante, bastante grande. Es un espacio de cultivo y experimentación que forma parte de esos proyectos de investigación que te comentaba antes, y que conectan diseño, sostenibilidad y entorno urbano.
14. Un rincón secreto: el Design Social Club
Terminamos el recorrido con un rinconcito secreto que, como ves en el vídeo, es espectacular. Se llama Design Social Club y es un espacio reservado principalmente para investigadores y para organizar meetings con gente relevante: profesionales, colaboradores, invitados del mundo del diseño, etcétera. Es un lugar pensado para hablar de temas de investigación, para generar conversaciones interesantes y, en definitiva, para crear un espacio de networking, que al final es fundamental en este ámbito.
Este espacio me encantó. No solo por lo que representa a nivel de relaciones profesionales, sino también por cómo está diseñado. Tiene detalles gráficos muy cuidados, como un dibujo de una “gay” que me llamó mucho la atención, y un ambiente acogedor, casi como un club privado de diseño donde se mezclan ideas, proyectos y personas de una forma más relajada que en las aulas o en los despachos.
15. Cerrar el tour: calor, esfuerzo y próximos vídeos
Mientras grababa todo este tour estaba a más de 30 grados, en pleno julio, haciendo el vídeo bajo un sol que era literalmente mortal. Así que sí, quiero ver esos likes y ese apoyo, porque de verdad que estaba aquí debajo del sol, recorriendo el campus de arriba a abajo para poder enseñártelo todo con el máximo detalle posible. Pero también te digo que valió la pena, porque me encanta poder mostrarte desde dentro cómo se vive el diseño en un sitio como el Politécnico de Milán.
Espero que te haya encantado este tour por el campus, por el departamento de diseño, la escuela, los talleres, la biblioteca, los jardines, la tienda de merchandising y este Design Social Club tan especial. La idea era que pudieras sentir un poco cómo es estudiar y trabajar aquí, ver los espacios, imaginarte las maquetas, las clases, los cafés entre proyecto y proyecto y el ambiente general de una de las universidades más prestigiosas del mundo a nivel de diseño.
Pero no te vayas todavía, porque si quieres conocer cuáles son las oportunidades para estudiar aquí en el Politécnico de Milán, tanto a nivel de grados como de máster, incluso para trabajar después, y quieres ver también qué fue Latin Week, quédate en esta serie de “Diseñando en Milán”. Suscríbete y no te pierdas los próximos vídeos, donde te seguiré contando mi experiencia y enseñándote más cosas desde dentro de este mundo del diseño en Milán.
